mascarillas

Un tratamiento de belleza no es completo hasta que no se introduce una buena mascarilla en él. Para que tu cutis disfrute de unos cuidados totalmente perfectos, aquí te traemos los 10 mandamientos a seguir para un correcto uso de las mascarillas.

¡Ahora ya no se podrán cometer más errores!

  1. Cuándo: por las noches. Las mascarillas se pueden aplicar en cualquier momento del día siempre y cuando tengas tiempo para dedicárselo. Por ello, te recomendamos aplicarla de noche, una vez ha pasado el día, de esta forma tu piel agradecerá ese momento de total atención sin prisas ni estrés.
  1. Cómo: podemos aplicar las mascarillas con los dedos o ayudarnos de complementos como espátulas o pinceles. Con la espátula conseguirás aplicar una cantidad de productos uniforme, mientras que con las manos puedes aprovechar e ir aplicándola al mismo tiempo que realizas un pequeño masaje. Up to you.
  1. Complementos: aplicar una mascarilla implica necesitar ayuda extra. Pero no te preocupes, con un par de pinzas y diademas lo solucionarás. Necesitas recogerte el pelo, dejar totalmente libre la cara, y cubrir la la parte del cuello de tu ropa.
  1. Tiempo: ya no es necesario estar toda una tarde con la cara verde, ahora el tiempo de espera ha reducido. Con MyMask Earth Masks Collection conseguirás un increible resultado en tan sólo 5 minutos.
  1. Edad: nunca hay una edad exacta para el uso de un tratamiento u otro. Siempre dependerá de tu piel y de sus necesidades. Aunque es verdad, que a partir de los 25 años el cronoenvejecimiento empieza a hacer mella y tener la mascarilla como aliado es un plus.
  1. Tipo de piel: no todas las pieles necesitan la misma mascarilla. Para ello hay que conocer bien qué tipo de piel tenemos y cuáles son sus necesidades. Escoger la mascarilla perfecta para tu piel es un paso muy importante.
  1. Frecuencia: una mascarilla debe ser aplicada entre 1-2 veces por semana. Es un tratamiento que acaba de completar la limpieza y rutina diaria, preparando la piel para una nueva tanda de días.
  1. Pre-Mask: Antes de empezar con el ritual hay que preparar la piel. Elimina cualquier rastro de maquillaje, grasa o impureza con tu limpiador facial. Una vez tengas la piel libre de suciedad podrás empezar con el tratamiento.
  1. Masaje: realiza un suave masaje cuando tengas la mascarilla aplicada. A parte de activar la circulación, ayudarás a que sus activos penetren mejor en la piel.
  1. Post-Mask: una vez hayas retirado la mascarilla, limpia tu rostro con agua fría, ¡pero no mucho! ya que así ayudarás a la circulación y a cerrar los poros 

Serguir estas pautas es muy fácil y, a cambio, lograrás tener una piel cuidada y perfecta. No olvides aplicar tu mascarilla preferida y consigue así un ritual de 10.

Redactado por Mar Abella
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