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A pesar de tu tipo de piel, hay muchos factores que pueden alterarla. Los cambios de clima, la contaminación, el estrés… Por este motivo, las necesidades de la piel no son siempre las mismas, sino que varían en función de las circunstancias a las que haya sido sometida.

De este modo, una piel grasa puede estar deshidratada, si ha estado expuesta a un clima frío; mientras que una persona con la piel seca puede presentar espinillas y puntos negros, en caso de que viva en una ciudad con unos altos índices de polución.

Por esta razón, los cuidados cosméticos deberían adaptarse en cada momento a las demandas de la piel. Esto sirve también para las mascarillas, a pesar de que muchas personas creen que siempre se debería usar la misma y que no pueden combinarse entre sí.

Sin embargo, esto no es para nada cierto. Las mascarillas son cosméticos que contienen altas concentraciones de principios activos que les permiten actuar de una forma casi instantánea. De este modo, ante una necesidad concreta – por ejemplo, una piel apagada, deshidratada, con rojeces, exceso de grasa, etc. – estos tratamientos aportarán resultados visibles tras una sola aplicación y pueden ser independientes de los demás cosméticos que se estén utilizando.

También, a la hora de elegir una u otra mascarilla, hay que tener en cuenta el tiempo del que disponemos. Generalmente, se recomienda dejar actuar estos productos unos 15 ó 30 minutos. Sin embargo, hay algunas mascarillas, como las de la nueva gama MyMask, que consiguen el efecto deseado en tan solo cinco minutos.

Así pues, ¿preparada para crear tu propio kit de mascarillas?

Una mascarilla para cada tipo de piel

  • MyMask Fresh Sorbet. Tiene un efecto hidratante y remineralizante con una agradable textura sorbete. Ideal para volver a sentir la piel hidratada, fresca y suave.
  • MyMask Fruit Jam. Con ácido glicólico y extractos vegetales ricos en ácidos naturales, consigue un efecto de piel renovada y aporta luminosidad.
  • MyMask Dark Charcoal. Purifica y detoxifica la piel, por lo que debería estar presente en el neceser de cualquier persona que viva o trabaje en la ciudad y sufra los efectos de la contaminación.
  • Mascarilla normalizante Essential. Tiene un efecto astringente y regulador sobre las glándulas sebáceas, por lo que es esencial para el cuidado de las pieles mixtas y grasas.
  • Mascarilla hidratación profunda Power Hyaluronic. Es específica para pieles muy deshidratadas y para cuidar el cutis en ambientes fríos y secos. Todo ello, gracias a su elevado contenido en agua polarizada y ácido hialurónico de muy bajo y alto peso molecular.
  • Mascarilla calmante Clear Balance. Actúa como hidratante para las pieles grasas, con acné o seborreicas, porque reequilibra los lípidos protectores de la piel, sin engrasar ni dejar brillos.
  • Bi-zone soft mask Aquatherm. Las pieles sensibles, deshidratadas y con tendencia a la cuperosis encontrarán en esta mascarilla la aliada perfecta siempre que necesiten calmar y refrescar el cutis.

Es importante que puedas elegir, en cada momento, aquella mascarilla que más beneficios le pueda aportar a tu piel. Pero lo más importante, sin duda, es que trates de encontrar unos minutos semanales para darle estos cuidados extra a tu cutis.

Redactado por Raquel González
Esteticista Profesional Aportará mensualmente sus conocimientos sobre estética para ayudar a mujeres como tú a cuidarse.
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