A medida que nos despedimos del verano y nuestro bronceado va desapareciendo, nuestra piel empieza a mostrar las secuelas de las agresiones externas propias de los meses estivales. Principalmente, el exceso de sol.
A medida que nos despedimos del verano y nuestro bronceado va desapareciendo, nuestra piel empieza a mostrar las secuelas de las agresiones externas propias de los meses estivales. Principalmente, el exceso de sol.
En verano, nuestros pies tienden a sufrir más. Para empezar, con el calor, estos suelen hincharse y aumenta la sudoración. Leer más
Con la llegada del buen tiempo, seguramente ya habrás hecho el cambio de armario. Pero ¿has adaptado también tu neceser a las altas temperaturas? Leer más


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