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En verano, nuestros pies tienden a sufrir más. Para empezar, con el calor, estos suelen hincharse y aumenta la sudoración.

Además, están más expuestos al no utilizar calcetines, medias ni calzado que los cubra por completo. Por ello, es habitual que puedan presentar ampollas debido a las rozaduras con el zapato o bien quemaduras solares.

De este modo, tras las vacaciones, la piel de los pies suele estar especialmente castigada y acostumbra a mostrarse deshidratada y engrosada. Asimismo, pueden aparecer molestias por el abuso de zapatos poco adecuados como chanclas y sandalias o por andar descalzos en exceso.

Si a todo ello le sumamos unas vacaciones en las que se ha caminado durante horas, de bien seguro que los pies van a estar cansados y cargados y van a reclamar un extra de cuidados al terminar el verano.

Cuidados de los pies tras el verano

  • Deberíamos exfoliar los pies al menos una vez por semana para eliminar las células muertas, renovar la epidermis y conseguir una piel más suave. Si quieres convertir este gesto en un momento de bienestar y relajación, te aconsejamos utilizar el peeling termal con sales de Skeyndor.
  • Seca bien los pies después de cada baño, insistiendo en la zona de entre los dedos. De este modo, evitarás el exceso de humedad. Hazlo suavemente, sin frotar la piel.
  • Hidrata los pies en profundidad tantas veces como sea necesario, pero especialmente tras la ducha o al exfoliarlos. Para ello, te recomendamos utilizar una crema hidratante específica para pieles muy secas. Insiste sobre todo en la zona de los talones, que es donde suele resecarse más la piel.
  • Hay pocas cosas más relajantes que un masaje en los pies. Así pues, dedica unos minutos a la semana – por ejemplo, tras la exfoliación – para regalarte un automasaje en los pies. Te será de gran ayuda usar una emulsión con una textura placentera y un aroma evocador. Una magnífica opción es nuestro serum corporal con extracto de orquídea y rosas salvajes.
  • No olvides la protección solar en los pies, siempre que utilices zapatos descubiertos o vayas a permanecer mucho tiempo bajo el sol. La radiación solar incide directamente sobre el dorso de nuestros pies, por lo que es necesario protegerlos usando un fotoprotector. 
  • En caso de que el calor haga que tengas los tobillos hinchados, el gel frío piernas ligeras de Skeyndor te será de gran ayuda. Al estar elaborado con agua de glaciar, alivia rápidamente la sensación de volumen y pesadez de piernas y contribuirá a reducir la hinchazón.
  • Mantén las uñas de tus pies en un buen estado y, si lo deseas, embellécelas con una pedicura con esmaltes de colores alegres y brillantes y que sean resistentes al agua y al desgaste.
  • Regálate un tratamiento en cabina relajante y revitalizante específico para los pies como el Sapphire Feet & Hands Experience de Spa Senses. Se trata de un programa basado en la gemoterapia que destaca por su efecto suavizante y calmante.

Concretamente, consiste en un relajante baño de pies, un peeling termal con sales de efecto exfoliante, purificante y limpiador, una envoltura energizante de zafiro y un masaje con aceite anti-fatiga enriquecido con malaquita.

Todo ello, para conseguir una experiencia sensorial que no solo aportará bienestar y descanso a tus pies, sino también a tu cuerpo y mente.

Así pues, no dudes en preguntar por este tratamiento en tu centro de estética más cercano.

Gracias a estos consejos, conseguirás despedirte del verano con unos pies renovados, suaves, hidratados y ligeros.

Redactado por Raquel González
Esteticista Profesional Aportará mensualmente sus conocimientos sobre estética para ayudar a mujeres como tú a cuidarse.
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