A partir de los 30 años, es recomendable ampliar el abanico de tratamientos de belleza para dar respuesta a los nuevos retos a los que se enfrenta tu piel.
A partir de los 30 años, es recomendable ampliar el abanico de tratamientos de belleza para dar respuesta a los nuevos retos a los que se enfrenta tu piel.
Durante el día, las células madre de la piel se centran en protegernos de factores ambientales como la radiación solar, las bacterias o los virus. Por la noche, en cambio, aprovechan nuestro descanso para regenerarse y así poder ejercer óptimamente esta función barrera a lo largo del día.
La llegada del invierno, la bajada de las temperaturas y la falta de sol influye directamente en el estado de la piel, especialmente en las zonas más delicadas del rostro como el contorno de los ojos.


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