Cómo cuidar las pieles grasas

Las pieles grasas suelen tener ciertas particularidades que requieren cuidados específicos: poros dilatados, puntos negros, exceso de brillos… ¿Cómo podemos cuidarlas y tratarlas para lucir un rostro sin imperfecciones?

Las causas de tener la piel grasa son variadas: genética, alimentación, edad… Es importante saber el origen de este exceso de sebo, por lo que te recomendamos que acudas a un especialista para un diagnóstico en profundidad. Una vez sepas a qué se debe, será más sencillo intentar ponerle remedio. Igualmente, al margen de desajustes hormonales que tal vez requieran medicación (eso debe valorarlo un médico), hay ciertos cuidados específicos que, sean cuales sean las causas de tu piel grasa, te ayudarán a mejorar su estado.

 

¿Qué se considera una piel grasa?

Una piel grasa es aquella que produce un exceso de sebo. Normalmente esto se suele traducir en una piel más brillante, sobre todo en la zona T (frente y nariz), poros dilatados, puntos negros, granitos…

 

La limpieza es importante… pero con productos específicos

La limpieza es muy importante, pero más importante es hacerla con productos específicos para este tipo de piel. Hay que tener en cuenta que si nos excedemos en la limpieza queriendo eliminar el sebo, la piel se aumentará su producción para reponerlo, y conseguiremos un efecto rebote no deseado, así que:

  • Limpia la piel mañana y noche, siempre con delicadeza. Al contrario de lo que muchos piensan, ¡la piel grasa es muy sensible!
  • Utiliza limpiadores seborreguladores y matificantes.
  • El agua micelar también es una buena opción.
  • El exfoliante es primordial para limpiar la piel, pero como las pieles grasas son también muy sensibles no hay que abusar y debería ser, también, específico.

 

Las mejores texturas para pieles grasas

Las texturas más confortables para las pieles grasas son las emulsiones, fluidos o geles, ya que son más ligeras y fundentes. Recuerda que es muy importante hidratar tu piel mañana y noche. Un exceso de sebo no tiene nada que ver la hidratación: tu piel produce un exceso de grasa, no de agua. Recuerda que debes “huir” de texturas untuosas, aceites y texturas bifásicas.

En el caso de los protectores solares, puedes encontrar versiones específicas para pieles mixtas y grasas, con un “toque seco” o en formato fluido. ¡La fotoprotección es muy importante, no la olvides!

 

El “plus” que necesitas

Hay ciertos productos que te ayudarán a cuidarte si tienes la piel grasa y que son el complemento perfecto a tu rutina de limpieza e hidratación:

  • Mascarilla normalizante. Mascarilla astringente y reguladora de las glándulas sebáceas.
  • Stick corrector purificante. Lápiz corrector anti-impurezas para tratar el aspecto de las manifestaciones puntuales del acné.
  • Mascarilla calmante. Mascarilla suavizante y ligeramente astringente para refrescar la piel y normalizar el aspecto de los poros.
  • Sérum reparador de impurezas. Sérum que suaviza la apariencia de marcas y micro cicatrices asociadas a las pieles grasas con tendencia a padecer acné.
  • Parches purificantes. Parches anti-impurezas puntuales.
  • Factor normalizante. Crema para pieles grasas con tendencia a acné que refina el aspecto de los poros, normalizando su apariencia sebácea y brillante.
Redactado por Silvia Gascón
Especialista en belleza Asesora y formadora de tratamientos cosméticos, ofrecerá curiosos trucos y consejos para sacar el máximo rendimiento a todos los productos y a sus resultados.
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