A medida que nos despedimos del verano y nuestro bronceado va desapareciendo, nuestra piel empieza a mostrar las secuelas de las agresiones externas propias de los meses estivales. Principalmente, el exceso de sol.
A medida que nos despedimos del verano y nuestro bronceado va desapareciendo, nuestra piel empieza a mostrar las secuelas de las agresiones externas propias de los meses estivales. Principalmente, el exceso de sol.
La renovación de la piel es un fenómeno continuo y ordenado que se sucede cada mes. Desde que las células nacen en el estrato germinativo hasta que se desprenden en la superficie cornea pueden pasar de 21 a 28 días, algo más en pieles maduras donde la capacidad regenerativa se ralentiza exponencialmente.
A medida que nos despedimos del verano y nuestro bronceado va desapareciendo progresivamente, nuestra piel empieza a mostrar las secuelas por haber pasado tantas horas bajo el sol.


Comentarios recientes