Tres pasos para cuidar la piel en invierno

En otoño e invierno se va el calor sofocante del verano y comienza el fresquito, pero también con la llegada de este nuevo clima el estado de tu piel comienza a sufrir los contrastes del frío y el calor.

En verano está claro que protegerse del sol y de los radicales libres es muy importante para luchar contra el envejecimiento. Pero en invierno, ¿está suficientemente protegida tu piel?, ¿con un filtro solar es suficiente para cuidarla?, ¿qué precauciones debes tener en cuenta?

¿Cómo afecta el frío a tu piel?

Los cambios bruscos de temperatura afectan con mayor intensidad a las pieles finas y secas. Como la piel no suele ser homogénea, la zona de ojos, pómulos y aletas de la nariz pueden ser algo más finas y acusar más los daños invernales.

Con el frío se disminuye la protección natural de tu cuerpo y es demasiado escasa para cubrir la superficie de la piel. Las bajas temperaturas también hacen que los capilares sanguíneos se contraigan, que disminuya la irrigación de los tejidos y que la piel luzca más pálida. Esos mismos capilares que con el frío se contraen, se dilatan con el calor de las calefacciones haciendo que a muchas pieles se les empiecen a ver las venas por rotura de capilares, muy común en pómulos y aletas de la nariz.

Al mismo tiempo, cuando bajan las temperaturas las pieles se muestran más opacas, grisáceas y se acumulan células muertas en la superficie córnea asfixiando la piel.

Todas estas alteraciones aumentan con las temperaturas más bajas, manifestando sequedad generalizada, aparición de couperosis o enrojecimiento facial y acelerando el envejecimiento en la piel.

Rutina de belleza para el invierno

Tu piel se merece los mejores cuidados ante las agresiones del frío, consíguelos con estos tres sencillos pasos:

  1. Higiene: Aunque no estés maquillada, la higiene de la piel es imprescindible para que respire correctamente, se renueve y oxigene. Limpia tu piel con emulsiones desmaquillantes o aguas micelares que respeten el manto protector y que no resequen.
  2. Hidratación: Sea cual sea la necesidad de tu piel o la edad que tengas, debes tener en cuenta los niveles de agua. Hidratar es básico para mantener a raya el envejecimiento. Al buscar una crema hidratante debes saber cuál es tu tipo de piel. En ocasiones lo que funciona en verano no cubre suficiente en invierno y esto hace que la piel se seque, se descame y se irrite. Identifica estos síntomas como un déficit de cobertura y no tanto como una irritación puntual. Si cambias de crema y en especial de textura, resolverás el problema en muchos casos.
  3. Protección: No tanto en términos de filtros solares si no para buscar productos “gabardina” que abriguen tu piel y la ayuden a hacer frente a estas nuevas temperaturas. Como protección te recomendamos los reparadores celulares, las cremas antioxidantes, o productos con las ceramidas o proteoglicanos que sellan la piel como si de un impermeable se tratara.

¡Ya estás lista para proteger y cuidar tu piel ante el frío!

Redactado por Raquel González
Esteticista Profesional Aportará mensualmente sus conocimientos sobre estética para ayudar a mujeres como tú a cuidarse.
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    1 comentario

  1. Cosmeticapro 13 noviembre, 2014 at 12:13 Responder

    Hola, desde luego en Skeyndor encontramos muy buenos productos cosméticos para realizar nuestro ritual de belleza cada dia, solo falta cumplirlo, gracias….

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